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La motorización es en este caso y sin ninguna duda
la estrella de la prueba y la que le da el nombre al lupo 3L. Por supuesto
no es que sea un motor de tres litros de cilindrada como ya nos ha dicho
alguien sino de conseguir un consumo medio de tres litros y de poco
mas de dos y medio en carretera. Es básicamente como si le quitásemos
un cilindro al 1.9 tdi de 110 cv y mantenemos el resto incluido el turbo
de geometría variable. Tenemos pues tres cilindros de 1.2 litros que
desarrolla una potencia de 61 cv a 4000 rpm y genera un par máximo de
140 Nm constante entre 1800 y 2400 rpm. Es un motor especialmente silencioso
y mas suave de lo que cabria esperar. Esta motorización va ligada a
un sistema de transmisión secuencial además a de a un gestor electrónico
que para ahorrar y en posición ECO detiene el motor en cada semáforo
para encenderlo automáticamente en cuanto soltamos el freno. Sin duda
se nota que es un tres cilindros pero la verdad es que cuando queremos
se estira mas de lo que nos esperábamos. Por supuesto no es un GTi para
quemar ruedas pero si queremos podemos circular rápido zigzagueando
entre el trafico. No hay escalones aparentes de potencia y con dos pasajeros
se desenvuelve bien. En carretera las reacciones se apaciguan un poco
pero aparte de eso podremos circular tranquilamente a velocidades entorno
a 120, 130 kmh y un Polo de 60 cv se queda atrás fácilmente. Las recuperaciones
a ese ritmo no son fulgurantes pero nos moveremos mejor que con la mayoría
de los utilitarios. La aceleración de 0 a 100 se obtiene en 14,5s y
nos permitirán incorporarnos a una autopista sin molestar a los demás.
La velocidad máxima anunciada de 165 kmh se alcanza en llano con cierta
facilidad y podremos ver la aguja llegar a los 180. Para un uso urbano,
el Lupo es el coche perfecto pues el motor se desenvuelve bien y la
ausencia de dirección asistida casi no se nota gracias a las ruedas
muy estrechas y un radio de giro muy pequeño. Todo ello sumado hace
que en ciudad sea mas agradable conducir un Lupo que el turismo familiar
normal. El cambio de 5 marchas tiene unos desarrollos bien ajustados
aunque por supuesto tirando a largos por cuestiones de consumo y es
de tipo secuencial automático con dos posibles usos. Por un lado en
automático los cambios siempre tienden a la marcha mas larga mientras
que en posición secuencial seremos nosotros los que elijamos. En la
practica es mas útil esta ultima pues la opción automática opta por
unas marchas siempre muy largas y nos quedaremos sin respuesta en caso
necesario. la palanca queda en una situación correcta. En secuencial
tampoco consumiremos mucho mas y a cambio tenemos la respuesta que necesitamos
pudiendo estirar hasta las 4000 rpm en que el cambio actúa automáticamente.
Los frenos combinados disco/tambor actúan bien y el pedal tiene un tacto
agradable y se dispone de ABS. El coche pisa relativamente bien y gracias
a su anchura, la estabilidad y el guiado son muy buenas hasta un cierto
limite pues en este caso la anchura limtada es un handicap. Eso si tenemos
que tener en cuenta que se trata de un utilitario familiar y no de un
deportivo por lo que no debemos excedernos. En conducción alegre y una
vez acostumbrados al comportamiento general del coche no tendremos problemas.
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Como todo tracción delantera, tiende a subvirar cuando
entramos muy rápido en una curva y se desplaza lateralmente de un modo
bastante neutro haciendo chirriar las ruedas rápidamente. En los cambios
bruscos de apoyo la carrocería inclina bastante pero el coche se sujeta
bien por lo que no tendremos mayores problemas. Los consumos en carretera
no son solo buenos sino que en algún caso rayan el ridículo. y con 5,5
litros nos iremos a comer cochinillo a Segovia desde Madrid. Es decir
apenas 2.5 litros a los cien en autopista a ritmo legal y algo menos
de 4 en ciudad. Este consumo ajustado nos permite aprovechar al máximo
el pequeño deposito de 35 litros y si nos descuidamos pasaremos de los
1000 km.